La sorpresa del año en fotografía
Cuando Canon anunció el RF 45mm F1.2, pensé literalmente: “esto va a ser una castaña: blando a 1.2, enfoque regulero y construcción justa”. Nada más lejos de la realidad. En cuanto lo tuve en las manos y empecé a disparar, me tocó tragarme mis propias palabras. En este post te cuento mi experiencia real después de varias sesiones, comparándolo con el 50mm 1.8 y el 40mm 1.4, y al final te dejo mis conclusiones y recomendación. Si prefieres verlo en vídeo, tienes la review completa en mi canal de YouTube, donde además enseño las fotos y el flujo de edición paso a paso.
Por qué este 45mm F1.2 ha llamado tanto la atención
Lo primero que rompe esquemas es el precio. Un objetivo F1.2 por unos 529 € es algo que no se ve prácticamente en ninguna marca en este rango. Normalmente, cuando oímos “1.2” pensamos en cristales carísimos, enormes y pensados casi solo para capricho. Aquí Canon ha sacado un objetivo luminosísimo, relativamente compacto y muy accesible dentro de lo que es la montura RF.
La focal 45mm se queda muy cerca del clásico 50mm, pero con un pelín más de angular. En la práctica, la perspectiva es muy similar: resulta natural, versátil y comodísima para retrato, social, callejera y un poco de todo. Es de esas focales que puedes llevar todo el día montada sin sentir que te has encasillado.
Construcción, tamaño y sensaciones en mano
A nivel de construcción, este 45mm no pertenece a la línea L (no tiene el famoso aro rojo), así que en teoría hablamos de una gama “más baja”. Aun así, en la mano se siente sólido, sin holguras ni ruidos raros.
Puntos clave de la construcción:
- Peso muy contenido (unos 400 g aprox.): se hace muy llevadero para sesiones largas y para callejear.
- Doble anilla:
- Una anilla de control configurable
- Una anilla para el enfoque
- Sin estabilizador interno: de ahí que al moverlo no haga el típico ruido de los grupos ópticos flotando.
- No viene parasol incluido y el original ronda los 50 €. Es fácil tirar de alternativas más baratas con rosca de 67 mm (la misma que el filtro frontal), pero es un detalle cutre por parte de Canon.
¿Pegas? En resumen: no es un objetivo “premium L”, pero para el precio que tiene lo veo muy bien construido y más que suficiente para trabajo profesional si lo cuidas.
Uso real: sesiones, vídeo y primeras impresiones
No me he limitado a probarlo un rato en casa. He usado este 45mm F1.2 en varias sesiones (unas cinco), tanto para foto como para vídeo, en estudio y exterior, con luz continua, flash y contraluz fuerte.
Sensaciones generales:
- Me he sentido muy cómodo trabajando con 45mm, viniendo de usar mucho el 50mm y el 40mm.
- Es un objetivo que invita a disparar a máxima apertura: el 1.2 no es solo marketing, es totalmente utilizable.
- En vídeo responde bien, con enfoque estable y rápido en las situaciones en las que lo he usado.
Desde las primeras fotos ya vi que la cosa iba en serio: nitidez altísima incluso a 1.2, enfoque que aguanta, y un carácter muy interesante en retrato.
Calidad de imagen: nitidez, bokeh, viñeteo y aberraciones
Aquí viene lo importante: ¿qué tal rinde ópticamente?
Nitidez
A F1.2 esperaba una especie de sopa blanda… y no. Es sorprendentemente nítido en el punto de enfoque, tanto en estudio como en exteriores. Cuando haces zoom al 100 %, se aprecia muy bien ese punto de enfoque clavado, con buena textura de piel y detalle en ojos y pestañas.
Al cerrar un poco (F1.4, F1.6, F2…), la nitidez mejora todavía más y se pone a un nivel muy serio, perfectamente válido para trabajar con cámaras de más resolución como la R6 Mark III.
Bokeh y profundidad de campo
A 1.2 la profundidad de campo es ridícula (en el buen sentido), con un desenfoque muy marcado y una transición suave. El desenfoque de fondo es cremoso y agradable, perfecto para retrato y para separar bien al sujeto de fondos feos.
Viñeteo
Sí, hay viñeteo visible a 1.2. En retrato, muchas veces incluso queda bien porque centra más la atención en el sujeto. Cerrando diafragma se reduce bastante y, si molesta, se corrige en edición en un momento.
Aberración cromática
Cuando fuerzas mucho la situación (raíles muy brillantes, contraluces bestias, etc.), aparece algo de aberración cromática, como en prácticamente cualquier objetivo luminoso. En uso normal y a tamaño de visualización normal no es un problema grave; solo la vas a ver si te pones a buscarla al 100 %.
Flares: el punto raro
Este objetivo genera un flare peculiar, con formas que recuerdan a besos o pétalos de rosa cuando disparas a contraluz fuerte. Es un flare raro, distinto a lo típico:
- No me desagrada, puede llegar a tener un toque creativo.
- Pero no tengo claro que me encante siempre; depende mucho de la escena.
Comparativa con el Canon RF 50mm 1.8
Tenía que compararlo sí o sí con el RF 50mm F1.8, un clásico barato que he usado durante mucho tiempo.
Hice pruebas controladas en estudio:
- Misma modelo
- Mismo encuadre con trípode
- Misma luz
- Serie a diferentes aperturas, comparando al 100 %
Lo que vi en las comparativas:
- Perspectiva:
- El 45mm es un pelín más angular, se nota un poco más de aire alrededor, pero la diferencia no es dramática.
- Nitidez a máxima apertura:
- A F1.2, el 45mm ya es más nítido que el 50mm a F1.8 en el punto de enfoque.
- Nitidez cerrando diafragma:
- A partir de F1.4, F1.6, F1.8, el 45mm sigue con ventaja de detalle fino.
- Desenfoque:
- La caída de foco y el bokeh son muy similares a igual encuadre y distancia, pero el 1.2 da ese extra de separación que se nota.
Conclusión rápida: Si compras el 45mm F1.2, es para usarlo a 1.2 sin miedo. Es totalmente usable y ofrece más nitidez que el 50mm 1.8 a su máxima apertura, con un carácter más pro y un plus de desenfoque.
Comparación con el 40mm 1.4
También he trabajado bastante con el Sigma 40mm F1.4, que me parece una maravilla de objetivo: hipernítido y con un carácter brutal, pero con dos grandes peros:
- No es RF nativo: hay que usar adaptador, lo que suma tamaño y peso.
- El conjunto se hace muy pesado para ir todo el día con él.
El 45mm 1.2 no llega al nivel “tanque” del 40mm 1.4 en construcción ni en look de cine, pero a cambio es:
- Mucho más ligero y compacto
- Nativo RF, sin adaptador
- Más cómodo como óptica de batalla del día a día
Para alguien que quiera un objetivo único, luminoso y práctico, el 45mm tiene muchísimo sentido.
Comportamiento en contraluz y con flash
En exteriores lo he probado a contraluz fuerte, buscando precisamente las situaciones complicadas:
- Pelo recortado por el sol
- Enfoque al ojo con el sol delante
- Pruebas de flare y aberración cromática
Resultados:
- El enfoque se mantiene muy bien, incluso en situaciones donde muchas ópticas empiezan a dudar.
- El flare es particular (como decía, esos “pétalos” o “besos” raros).
- Con algo de relleno de flash, consigo retratos muy limpios y con buena separación del fondo.
Con flash tipo TTL es muy fácil trabajar a contraluz y dejar que la cámara compense un poco las sombras sin volverse loca.
Edición de las fotos con Luminar Neo
Todas las fotos que comento en la review las edito con Luminar Neo, que es el software que uso para mi flujo habitual:
- Importo las imágenes
- Aplico mis presets para retrato
- Hago pequeños ajustes finos (exposición, tonos de piel, contraste, etc.)
El objetivo se lleva muy bien con este tipo de edición:
- La nitidez base es tan buena que no hace falta pasarse con los sharpeners.
- El bokeh y el viñeteo quedan muy bien con looks más cinematográficos.
En el vídeo de YouTube puedes ver cómo proceso varias fotos en tiempo real para que veas el antes y el después.
¿Sustituye al 50mm 1.8 como objetivo de cabecera?
En mi caso, sí, totalmente. Me veo usando este 45mm F1.2 como sustituto directo del 50mm 1.8, por:
- Tamaño y peso muy razonables
- Muchísima más luz (F1.2 vs F1.8)
- Mejor nitidez global, sobre todo en aperturas grandes
- Un carácter más interesante en retrato
No es el objetivo más nítido del mundo ni el de mejor resolución absoluta, pero da el nivel de sobra para trabajar en serio y rentabilizarlo con sesiones.
Conclusiones y recomendación
En resumen, el Canon RF 45mm F1.2 me parece:
- Calidad/precio brutal para ser un 1.2
- Perfecto para retrato, social, lifestyle y uso general
- Muy cómodo para llevarlo siempre en cámara
- Con algunos compromisos (sin estabilizador, sin parasol, algo de viñeteo y flares peculiares), pero nada grave para el tipo de objetivo que es
Mi opinión después de usarlo en varias sesiones es clara:
- Me lo quedo
- Lo recomiendo muchísimo a quien quiera dar un salto desde el 50mm 1.8 y entrar en el mundo del 1.2 sin dejarse un riñón
Si quieres verlo en acción, con ejemplos reales, comparativas al 100 % y edición en directo, puedes ver el vídeo completo en mi canal de YouTube, donde enseño todas estas pruebas paso a paso.